Ernesto Aroche Aguilar
Afuera todavía hay luz del sol. Adentro lo único que veo es el cañón de un revólver. Detrás del arma alguien grita que nos tiremos al suelo. Con el rabillo del ojo percibo el brillo metálico de una navaja, el resto es confusión. No sé cuánto dura. Segundos, minutos tal vez. Los dos sujetos arrasan con la oficina. Seis computadoras. Tres teléfonos celulares. Una cámara digital. Una historia más de impunidad de las que se registran cada día en el estado.
Y es que Puebla cerró el 2011 con un repunte importante en la comisión de delitos de alto impacto social: 117 por ciento en secuestro, 77 por ciento robo con violencia de vehículos, 55 por ciento el robo con violencia a transeúnte, 49 por ciento en asesinato doloso –es decir intencional—, 35 por ciento en robo con violencia en general.
Aunque en la suma total de delitos denunciados el crecimiento con respecto al 2010 es del 20 por ciento, al pasar de 69 mil 349 casos a 83 mil 225, es decir de 7.8 a 9.5 delitos cometidos por hora transcurrida.
Una cifra que sólo contempla los casos que llegaron a las agencias del ministerio público y motivaron el inicio de una Averiguación Previa y que apenas englobaría poco más del 15 por ciento de los delitos totales cometidos, pues de acuerdo con estimaciones del Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (Icesi) la cifra negra en el estado ronda el 84.2 por ciento.
Diciembre me gustó pa’ que te vayas
La historia que se narra en el primer párrafo no es ficción, se vivió la tarde del 7 de diciembre en la redacción de Lado B, y es una más de las 39 que se reportaron diariamente al cierre del año, el mes que de acuerdo con datos estadísticos del Sistema Nacional de Seguridad Pública se contabilizó la cifra más alta en la comisión de ese delito en Puebla en los últimos 14 años.
Una cifra que el gobernador Rafael Moreno Valle omitió mencionar en su primer informe de gobierno cuando habló de las acciones e inversiones que ha emprendido su administración en materia de seguridad pública.
En cambio presumió la creación de un sistema estatal de inteligencia, una unidad antisecuestros, un grupo de recuperación e investigación de vehículos robados y hasta un grupo especial para el combate a la trata de personas.
El mandatario también anunció que durante su primer año de gobierno aseguraron y presentaron 7 mil 600 presuntos delincuentes, 36 por ciento más que en el 2010, aunque de acuerdo con información obtenida vía la ley de transparencia por el portal Poblanerías, entre enero y noviembre de 2011 sólo se consignaron ante un juez el 6.1 por ciento de las Averiguaciones Previas iniciadas por el delito de homicidios en ese periodo, menos de 1 de cada 10 casos.