Lado B
También resultaría más costoso recargar un auto eléctrico, comparado con los recursos destinados a llenar el tanque de gasolina de un coche de combustión interna, pues el primero posee una autonomía menor –número de kilómetros que puede recorrer antes de una recarga eléctrica-.
Por lo anterior, Healy aclaró que hoy en día usar autos eléctricos no sería eficiente, además de que estos son más contaminantes que los actuales, debido a que producir la electricidad necesaria para moverlos incrementa la quema de petróleo.
El experto en energías renovables explicó que en México más de 70 por ciento del proceso de generación eléctrica proviene de la quema del petróleo en centrales termoeléctricas, una cantidad de por sí grande que indudablemente aumentaría si tuviera que dotar de energía a los cuatro millones de automóviles eléctricos que conforman el parque vehicular estimado del Distrito Federal.
Si el total de esos autos fueran eléctricos la red eléctrica de la ciudad de México colapsaría, ya que esos vehículos tendrían que recargarse de energía día con día por varias horas, indicó el experto de la Ibero.
De esta forma, en sus condiciones actuales el sistema eléctrico no podría recargar todos los autos que circulan en la capital del país; y aunque existiera la potencia requerida en la red, no existe la infraestructura necesaria para recargar las baterías de los vehículos.
Mientras eso ocurre, la industria automotriz sigue desarrollando y mejorando el auto de combustión interna, con motores más pequeños y potentes que aumentan su eficiencia energética y son menos contaminantes al consumir menos gasolina, indicó.
El académico de la Ibero, consideró que el futuro del automóvil será tornarse eléctrico, pero no antes de 15 o 20 años, los mínimos necesarios para que la red eléctrica cambie su base de generación energética, y entonces sí, todos los autos eléctricos puedan circular como transportes limpios.