Tapachula, Chis. La hondureña Olivia Odalma Orellana regresó a su país “con el corazón alegre” y “sin la angustia” que durante siete años no la dejó “ni dormir” por no saber de su hijo Osman Lizandro Mejía Orellana, a quien encontró ayer recluido en el Centro Estatal de Reinsersión Social de Sentenciados (Cerss) número 6, con sede en el municipio de Motozintla, ubicado en la sierra de Chiapas.

Foto tomada de latribuna.hn
La mujer partió sin la gran fotografía de su hijo que con la leyenda de “se busca” y su nombre llevó colgada en el pecho desde el 30 de octubre en que junto con otras 32 madres de la caravana Sigo tus huellas con la esperanza de encontrarte, ingresó a México para buscar a migrantes desaparecidos, publicó La Jornada.
“Ya no voy a traer cargando esa foto, se la dejé a él; me dijo: ‘mami, quítesela ya y déjemela’, contó Orellana en entrevista después de visitar a su hijo, quien le aseguró que no se había podido comunicar con ella “porque no entra la llamada”, presuntamente porque en su país se agregaron más dígitos para la marcación telefónica.
Elvira perdió contanto con Osman cuando fue cambiado del penal de Tapachula al de Copainalá y recientemente al de Motozintla, construido hace apenas un año.
Orellana manifestó que a pesar de haber encontrado a su hijo seguirá viniendo a México con la futuras caravanas para apoyar a las madres que buscan a sus hijos. “Tiene uno que apoyarlas para que sientan esta alegría y emoción que yo he sentido con este milagro”, dijo.
“Ahora ya voy a estar más tranquila, con mi cabeza fresca porque ya no siento esa angustia que sentía, me siento diferente; lo soñababa, lo miraba y sentía sus pasos y su voz”, continuó.
Lea la nota completa aquí.