Nueva York. Miles de manifestantes anti Wall Street marcharon ayer en Nueva York apoyados por primera vez por sindicatos, elevando a un nuevo nivel a la protesta contra el corporativismo y la codicia del mundo de las finanzas en Estados Unidos que ya lleva más de dos semanas.
Más de cinco mil personas, según fuentes policiales, y hasta 12 mil según los sindicatos, se dieron cita en Foley Square, en el sur de Manhattan y en medio de los edificios gubernamentales de Nueva York, donde celebraron un acto político antes de comenzar a marchar.
La movilización, que obligó a la policía a desplegar un importante dispositivo, terminó con una verdadera fiesta en Liberty Plaza, no lejos de la Bolsa de Nueva York y donde los anti-Wall Street han instalado su campamento desde el pasado 17 de septiembre.
“Somos los indignados de Nueva York, los indignados de Estados Unidos, los indignados del mundo”, dijo uno de los oradores, Héctor Figueroa, secretario del sindicato de empleados del sector de servicios, al resumir el sentimiento de los manifestantes.