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News literacy
Por Lado B @ladobemx
24 de octubre, 2011
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B-HUGO-LE%C3%93N_blog-400x74.pngHugo León Zenteno*

Detrás de las noticias. Y frente a ellas… En aras de enriquecer el conocimiento de nuestro entorno y nuestro tiempo, es necesario aproximarnos con mayor precisión al proceso de construcción del hecho noticioso, cuya complejidad intrínseca demanda que nos constituyamos, una vez más, en una audiencia activa. Así, la lectura crítica de noticias o news literacy, como un segmento clave de la media literacy, conlleva elementos y consideraciones particulares que conviene comprender.

Más allá del argumento cuantitativo que he abordado previamente (la multiplicación exponencial de fuentes informativas a las que estamos sujetos cotidianamente), es pertinente acercarse al concepto desde un enfoque cualitativo. En este sentido, nuestro consumo noticioso deberá estar guiado por la distinción de esos fundamentos específicos de la news literacy, a partir de los cuales debemos generar una serie de preguntas que contribuirán a que conformemos una postura, no sólo crítica, sino perfectamente defendible.

De entrada, una diferenciación apropiada es el deslinde de la información de la opinión. Si bien las fronteras entre ambas en muchas ocasiones son difíciles de reconocer, esta tarea es clave puesto que nos revela la intención primigenia de las piezas periodísticas. Miguel Ángel Bastenier, reconocido periodista y editor del diario español El País, acierta en la caracterización del género puramente informativo al llamarlo seco, por estar prácticamente desprovisto de florituras estilísticas personales, por la ausencia de epítetos y, fundamentalmente, por la escasa o nula propiedad que el periodista tiene de la nota en cuestión; es decir, por la muy limitada interpretación a la que está sujeta una historia ubicada en esta clasificación.

El propósito, pues, del género seco únicamente sería informar al lector o audiencia, al tratar de relatar fielmente un hecho y convertirlo en noticia; sin embargo, esta motivación no puede mirarse como completamente neutral puesto que también implica un tratamiento en términos formales: la ubicación y amplitud de la noticia en el conjunto del desplegado noticioso del medio en cuestión (plana, columna, segmento, momento, espacio físico o temporal, etc.) lo cual está directamente relacionado con el énfasis o importancia que el editor (o el medio mismo) deseen que tenga la nota en cuestión; hecho que necesariamente supone una toma de postura.

A fin de profundizar en el tema, en mi próxima entrega discutiré sobre los rasgos de las piezas periodísticas cuya intención trasciende lo meramente informativo y sobre los vínculos que aquéllas poseen con la orientación predeterminada que tiene la organización que las publica.

*Académico en las áreas de Periodismo y Comunicación. Actualmente es profesor en la Escuela de Periodismo de la UPAEP y en la Universidad de las Américas Puebla. Sus áreas de interés profesional son: recepción crítica de medios, hipermedios y noticias; análisis del mensaje periodístico en diarios nacionales e internacionales; ciberperiodismo; análisis y consultoría sobre arquitectura de información, usabilidad y calidad semántica en websites. Vive en la ciudad de Puebla; gusta del arte, el beisbol, el chocolate y la lluvia.

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