
La selección mexicana de futbol que participará en los Juegos Panamericanos sufrió su primera baja, ya que el delantero Ulises Dávila no recibiría permiso de su club, el Vitesse holandés, para participar en el evento.
Dávila fue titular durante el Mundial sub-20 que se disputó en Colombia, donde México obtuvo el tercer lugar. El problema es que la justa que se celebrará en octubre en Guadalajara no entra dentro del calendario oficial de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), por lo que los clubes no están obligados a prestar a sus elementos.
“No es obligatorio para ellos, es prácticamente imposible que nos lo puedan prestar”, declaró el director general de selecciones nacionales, Héctor González Iñárritu.
La buena noticia es que el mediocampista Edson Rivera sí recibió el aval de su equipo, el Braga de Portugal, para integrarse al combinado mexicano sub-22 que dirige Luis Fernando Tena. Cabe recordar que la directiva del Atlas pidió que se inhabilitara a Rivera por firmar contrato con un club europeo sin que los Rojinegros recibieran una compensación. Lo anterior se debe al llamado “pacto de caballeros” que existe en el futbol mexicano y viola las reglas establecidas por FIFA que dicen que cualquier jugador sin contrato puede firmar con el club que elija.
Por su parte, el delantero Taufic Guarch, que milita en el Espanyol B, de la segunda división española, también recibió permiso y es casi seguro que sea uno de los 18 elementos convocados.
EL PEPO