Lado B
Robándole espacio a los autos
La cosa es sencilla si lo meditamos. Imaginen su coche o el coche de sus papás, el del vecino o el del dueño de la tienda en la que compras. Ahora imagínenlo estacionado por media hora, por una hora, por dos o tres, imagínenlo estacionado medio día o todo el día.
Por Ernesto Aroche Aguilar @earoche
21 de noviembre, 2014
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Armando Amaro Palafox

@el_sexy

[dropcap]L[/dropcap]a cosa es sencilla si lo meditamos. Imaginen su coche o el coche de sus papás, el del vecino o el del dueño de la tienda en la que compras. Ahora imagínenlo estacionado por media hora, por una hora, por dos o tres, imagínenlo estacionado medio día o todo el día. ¿Es útil allí parado sin nadie dentro yendo hacia algún lugar? La respuesta es: no.

Un automóvil estacionado no hace otra cosa mas que estar inmóvil, es aproximadamente diez metros cuadrados de metal, plástico, cristales que no tienen funcionalidad en ese instante, es una cajota ocupando espacio público haciendo nada de nada: estorbando. Y de verdad no entiendo por qué lo permitimos.

Afortunadamente el Colegio de Arquitectos de Puebla (CAPAC) por segundo año nos regala a los poblanos espacios temporales para darle un uso distinto al espacio público. Fueron convocadas siete universidades que representadas por sus estudiantes de arquitectura diseñaron y construyeron ocho parklets que embellecen nuestras calles.

Un parklet es un espacio que usualmente es usado como estacionamiento, recuperado y transformado en un área de recreación. Puede ser un jardín, un miniparque con juegos, una sala, una suerte de auditorio con bancas, sillas y mesas; en fin, es un espacio para que la sea usado por la gente.

En esta edición los podemos encontrar a lo largo de la 4 Sur desde el Carolino y en la 5 Oriente desde la 4 Sur hacia el Bulevar 5 de mayo; a partir de que leas esto y hasta el 1 de diciembre.

[quote_left]Un parklet es un espacio que usualmente es usado como estacionamiento, recuperado y transformado en un área de recreación. [/quote_left]

Hace un año los usé varias veces. Comí algunas veces en ellos, me sentaba a leer un rato, aprovechaba la cercanía con la Plazuela de Los Sapos y utilizaba el Internet inalámbrico gratuito, mantuve algunas reuniones de trabajo y con amigos; pero notaba que usualmente era la única persona en ellos.

Entonces observé que la gente que pasaba frente a ellos no los usaba. Los veía como si se trataran de cuadros o instalaciones dentro de un museo en el que no está permitido tocar ni acercarse demasiado a nada. Se detenían, los veían, se preguntaban qué serían esas cosas y seguían su camino. No tenían algún cartel o texto en algún lugar que invitara a la gente a «pasar».

Los de este año tampoco los tienen y sin embargo he notado que las personas que los encuentran en su camino sí les han dado un uso público. El día de la inauguración participé en una noche de lectura organizada por los chicos de Re Genera Espacio en el #ParkletTablitas; además ahora que vivo cerca de la zona, he ido a desayunar y pasar el rato. Aún me quedan un par de semanas y tengo planeado darles todo el uso que pueda.

Junto con @Mayitayita estamos pensando activarlos, armar otra noche literaria, quizá una proyección nocturna y un día de juegos de mesa. Hay muchas cosas que se pueden hacer, la cosa es querer hacerlo.

Anímate tú que me lees y cáele a los #ParkletsPuebla, son espacios bonitos que eran feos y estaban muertos, ahora nos toca a nosotros darles vida.

Atentos a mi cuenta de Twitter (@el_sexy) para las actividades que organizaremos.

*Publicada originalmente en todopuebla.com se reproduce con autorización de su autor

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Autor Lado B
Ernesto Aroche Aguilar