Lado B
Ningún partido político tiene la capacidad para poner en orden al país
 
Por Lado B @ladobemx
08 de noviembre, 2011
Comparte

Lado B

@ladobemx

Foto tomada de laotradivisiondelnorte.wordpress.com/

México, DF. Tamaulipas es un estado fallido, ya que subsiste un “duopolio del ejercicio de la violencia”, conformado por las fuerzas del gobierno y Los Zetas, señaló la doctora Guadalupe Correa Cabrera, profesora e investigadora de la Universidad de Texas en Brownsville, Estados Unidos, en la Conferencia «Seguridad fronteriza y narcotráfico en México», realizada este lunes en la Universidad Iberoamericana.

En el encuentro organizado por la División de Estudios Sociales de la Ibero, la también egresada de la Licenciatura en Economía por la Ibero subrayó que contrario a lo que se piensa, Ciudad Juárez no es el foco del narcotráfico en México, sino Tamaulipas, que se ha vuelto la clave para entender el narco en el país.

Correa apuntó que ningún partido político tiene actualmente la capacidad para poner en orden al país, puesto que el poder no está centralizado, lo que a su vez impide pactar con el narco, y señaló que la lucha contra el crimen organizado debe orientar su estrategia a combatir el lavado de dinero.

Tamaulipas, la frontera olvidada que todos quieren

En el Auditorio Fernando Bustos de esta casa de estudios, interesada en ser foro de análisis y solución de los mayores problemas que aquejan a México, Correa subrayó que Tamaulipas se ha convertido en una plaza muy codiciada debido a su extensa frontera compartida con Estados Unidos, en la que se ubican 15 puentes internacionales que son ruta clave para el tráfico de armas, drogas y personas.

Para la especialista e investigadora de campo, la violencia que se vive en México ha beneficiado a la economía de Estados Unidos, principalmente de los estados cercanos a la frontera, que se han visto convertidos en refugios para los desplazados que desean alejarse del clima de inseguridad.

Por otra parte, Guadalupe Correa señaló que el crimen organizado descubrió un nuevo nicho, ya que dejó de dedicarse exclusivamente a transportar y comercializar droga, y abrió sus horizontes a negocios como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro, el cobro de derecho de piso, el tráfico de armas y personas, el lavado de dinero y el sicariato, cuya estructura de subcontratación, señaló la académica, es muy similar a la de un outsourcing.

Comparte
Autor Lado B
Lado B
Información, noticias, investigación y profundidad, acá no somos columnistas, somos periodistas. Contamos la otra parte de la historia. Contáctanos : info@ladobe.com.mx