| La semana pasada se presentó en el Congreso una nueva iniciativa para despenalizar el aborto hasta la semana doce de gestación. Y pues sí, muy bonito y todo, pero me temo que otra vez estamos ante una simulación. Vamos por partes. Primero, la iniciativa fue presentada por un grupo de diputados y diputadas de Morena cuya agenda ha estado lejos del derecho de las mujeres a decidir: Carlos Evangelista, Daniela Mier, Eliana Angélica Cervantes y José Iván Herrera. Una disculpita por el sospechosismo, pero más bien suena a que se treparon al tema del aborto como una táctica política o en busca de reflectores. Como sea, las posibilidades que tienen de que su iniciativa prospere son mínimas, pues este grupo es contrario a Barbosa, quien, aunque lo niegue, obviamente controla el Legislativo y se opone —dicen que su esposa, más que él— al aborto. Segundo, la iniciativa es prácticamente una versión casi copy-paste de la que presentaron al final de la anterior Legislatura las diputadas Estefanía Rodríguez y Rocío García Olmedo, y que fue trabajada con algunas feministas. Darle algún crédito a ellas, o reconocer que simplemente estaban retomando su propuesta hubiera sido un lindo detalle, pero ni eso. Una más, en su iniciativa agregaron tres causales excluyentes de sanción por abortar: cuando sea espontáneo, cuando el embarazo es producto de inseminación forzada y cuando sea por causas económicas graves, todo bien hasta ahí, peeeeeeero en las dos últimas limitan el plazo a doce semanas ¡WTF! |