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Las bacterias superresistentes de las plantas depuradoras amenazan la salud global
Un nuevo estudio confirma que las plantas de tratamiento de aguas residuales que trabajan con biotecnologías ambientales son un foco de incubación y propagación de superpatógenos al que hay que prestar más atención. El equipo de científicos propone acciones para reducir el riesgo de dispersión de los patógenos y bacterias resistentes a los antimicrobianos a través de las aguas residuales
Por Agencia SINC @
20 de julio, 2021
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En la Tierra encontramos patógenos de todo tipo: virus, bacterias, hongos y protozoos que infectan a seres humanos, animales o plantas. En las últimas décadas, la ciencia ha advertido que ciertos microorganismos se están convirtiendo en superpatógenos o superbacterias, individuos capaces de resistir a los antimicrobianos y causar infecciones mortales. Se trata de una amenaza real y emergente para la salud mundial.

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¿Dónde están y por dónde se propagan estos superpatógenos? Esta semana, científicos de la Academia China de las Ciencias y del CREAF, firman un artículo en la revista National Science Review en el que advierten de que las plantas de tratamiento de aguas residuales que trabajan con biotecnologías ambientales (la gran mayoría), son la fuente de superpatógenos a la que hay que prestar más atención.

«La pandemia de covid-19 ya ha demostrado como los virus se propagan y detectan en los sistemas de tratamiento de aguas residuales, pero se ha hecho poco para eliminar la amenaza sanitaria de los superpatógenos» Josep Peñuelas, CREAF

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“La pandemia de covid-19 ya ha demostrado como los virus se propagan y detectan en los sistemas de tratamiento de aguas residuales, pero se ha hecho poco para eliminar la amenaza sanitaria de los superpatógenos”, comenta Josep Peñuelas, investigador del CREAF. “Hacerlo requiere entender que existe una sola salud, porque la salud humana, animal y la de los ecosistemas están interconectadas, y que hay un ciclo microbiano entre el medio ambiente, los animales y los seres humanos”, añade.

Incubadoras de superbacterias  

Las plantas de tratamiento de aguas residuales que funcionan con tecnologías ambientales (llamadas EBTs por sus siglas en inglés) utilizan microbios para degradar los contaminantes de forma económica. Según el nuevo trabajo, las EBTs son valiosas para purificar las aguas residuales, pero también conllevan riesgos porque son incubadoras de patógenos y genes de resistencia antimicrobiana, lo que las convierte en focos de superpatógenos.

“Los microbios utilizan estrategias para sobrevivir a los contaminantes que son muy parecidas a las que utilizan para resistir a los antimicrobianos”, comenta Peñuelas. “Por ello, durante el funcionamiento a largo plazo de estas plantas de tratamiento, los patógenos se multiplican, intercambian genes y evolucionan para resistir y sobrevivir a los múltiples contaminantes de estas aguas, lo que desgraciadamente los lleva a aumentar también su resistencia a los fármacos antimicrobianos”, continúa.

Los superpatógenos de las plantas de tratamiento de aguas pueden transferirse a los seres humanos principalmente a través del contacto accidental con el agua regenerada (la que sale ya tratada de la planta) y con los bioaerosoles (micropartículas de agua que pasan al aire debido a las burbujas y al movimiento de las mismas aguas).

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*Foto de portada: Patrick Federi

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