Koatlikue Pachamama, un espacio que se construye con tierra, agua y voluntades
Israel Xchel decidió reconstruir su restaurante con el apoyo de Alberto Beltrán y gente de la comunidad; la técnica que utilizaron es el superadobe, una forma ecológica y asequible
Por Fernando Merino Noriega @FerMerinoN
21 de enero, 2021
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Israel Xchel abrió Koatlikue Pachamama en Cholula, hace 20 años, con la intención de mostrar una oferta gastronómica que permitiera a las personas –en especial foráneas–  conocer los sabores locales. Por la pandemia, tuvo que cerrar sus puertas, pero más allá de ver esto como algo negativo, Israel vio la oportunidad de mudar su establecimiento a Nativitas, Tlaxcala, y construirlo desde sus cimientos, esta vez con un material abundante en todo el mundo: la tierra

El método que utilizó fue el superadobe, una técnica novedosa inspirada en las construcciones milenarias persas. Desarrollado por el arquitecto iraní Nader Khalili, utiliza elementos, además de la tierra, que se encuentran al alcance de la mayoría de las personas, como agua, alambres y costales. Esta técnica busca que cualquiera pueda construir su propia casa o espacio de trabajo de forma asequible y con buena estructura.

Conscientes de las ventajas de construir con superadobe –por ser una técnica resistente a terremotos, aislante del calor y frío, asequible y probada por ingenieros–, Israel y Alberto Beltrán, amigo suyo quien sugirió utilizar esta técnica tras tomar un curso al respecto en el Instituto Cal-Earth, decidieron apostar juntos por esta forma de construir. 

Los costos de construcción han sido menores, comparados con aquellos que comúnmente se utilizan, refiere Israel. Además, comenta que decidieron utilizar el método del superadobe porque no es tan invasivo como la construcción con cemento y acero. Para Israel, la industria del cemento genera grandes afectaciones al medio ambiente, y ellos querían usar los elementos abundantes en la zona: “todo es en función de los recursos que se encuentran donde estas”, cuenta. 

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Aunque los materiales para la construcción son fáciles de conseguir, es importante considerar la orografía del lugar en el que se va erigir el inmueble, pues para Alberto e Israel eso implicó algunos retos, ya que la tierra de su terreno no tiene la firmeza necesaria, por lo que tuvieron que utilizar tepetate ―material endurecido similar a la roca que está en la zona― para que el suelo resistiera la carga del superadobe. Sin embargo, son dificultades que han podido sortear. 

La construcción comenzó en septiembre del 2020. Ambos esperan terminar el proyecto en abril de este año, en el marco de los 20 años de Koatlikue Pachamama; hasta el momento tienen un avance de los cimientos.

La apuesta por construir de forma comunitaria y fomentar el consumo local

Foto: Cortesía

“Sumar fuerzas es la clave para hacer las cosas (…) porque cuando sumamos nuestras fuerzas y nuestras manos todo es más sencillo, y esta pandemia nos ha enseñado que la única manera de sobrevivir es juntos”, sentencia Israel, pues en la construcción no solo han intervenido Alberto, sino también el padre de Israel, así como vecinos, vecinas y otras personas. 

Israel explica que la intención de invitar a la comunidad y personas foráneas a aprender la técnica de superadobe es compartir el conocimiento, ya que esperan que se difunda esta forma sustentable y económica de crear hogares, pues Israel estima que construir con superadobe es de 30 a 40 por ciento más económico en comparación con la forma tradicional (utilizando cemento, tabique, y acero), siempre y cuando se tenga un espacio donde erigir la construcción. 

Otro aspecto en donde también se genera un ahorro es en la mano de obra, porque se recomienda que cada familia o persona lo haga por sí misma; para Israel, hasta las infancias pueden participar. 

“[El llamado es ven] a construir con nosotros, ven a aprender poniendo tu energía, tus manos, tu talento y energía aquí con nosotros; a cambio llévate esta enseñanza para que en un futuro las personas que vengan vean que es posible construir con una técnica accesible, económica y más ecológica”, comenta Israel.

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Además de apostar por un método alternativo de construcción y por difundirlo, Israel tiene muy presente la importancia consumir productos elaborados por las personas de la comunidad, como los que ellos mismos se dedican a cultivar. Él tiene como consigna tloque nahuaque  ―que significa cerca y juntos en náhuatl―, porque la economía circular resulta más provechosa para todas las personas alrededor.  

“[El restaurante] busca romper ideas con las que estamos casados frecuentemente, como que un sistema de alimentación que tiene que ser rápido; Koatlikue Pachamama le apuesta más a respetar los tiempos de la naturaleza y de la vida (…) Donde estamos [en el campo] hay acelgas, peras, higos y hay producción de queso, leche, mantequilla, maíz y frijol que se utilizan para preparar los alimentos”, destaca Alberto. 

Compartir el conocimiento a través de la virtualidad 

Foto: Cortesía

Israel señala que uno de sus proyectos a corto plazo es abrir un canal de YouTube para mostrar el proceso de construcción con superadobe a todas las personas, pero también para que conozcan las recetas de cocina que por 20 años han ofrecido en las distintas sedes de su restaurante. La decisión de utilizar este formato es debido a las restricciones de movilidad provocadas por la pandemia de COVID-19, las cuales todavía serán parte de la vida cotidiana de todo el mundo por algunos meses más. 

Asimismo, Israel y Alberto participarán en el Foro Social Mundial 2021 en donde hablarán de sus experiencias en torno a la construcción con este sistema, que aún no es tan popular en nuestro país pero que podría ayudar a que muchas personas tengan un hogar digno, es especial aquellas que se encuentran en la pobreza; dicho evento se realizará del 23 al 31 de enero de forma virtual. 

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Por último, será en el mes de abril cuando Koatlikue Pachamama cumpla 20 años de existencia, y más allá de sólo cambiar de ciudad, aunque la distancia entre Cholula y Nativitas es de 30 minutos en automóvil, el concepto evolucionará y pasará de ser Koatlikue Pachamama a Pachamama Nahui Nativa –nahui por ser cuatro en náhuatl y nativa por el municipio en el que se encuentra–, y de esta forma iniciará un nuevo ciclo de este proyecto. 

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La información sobre este proyecto y cómo se puede participar está disponible en las redes sociales de Koatlikue Pachama.

 

*Foto de portada: Cortesía

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Fernando Merino Noriega

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