César Duarte y Cienfuegos impulsaron un cuartel que no funcionó y es investigado por corrupción
En el año 2013, el exgobernador César Duarte Jáquez y el ex secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos anunciaron la construcción de un cuartel en la Sierra Tarahumara para combatir al crimen organizado
Por Lado B @ladobemx
20 de octubre, 2020
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Patricia Mayorga | Raíchali

En el año 2013, después de que la comunidad de Guachochi salió a las calles a exigir justicia y reclamar paz para su tierra, el exgobernador César Duarte Jáquez y el ex secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, anunciaron con bombo, platillo y un desfile, la construcción de un cuartel en el corazón de la Sierra Tarahumara, para combatir al crimen organizado no sólo de esa región, sino del Triángulo Dorado.

Siete años después, el cuartel está bajo investigación de las autoridades por corrupción, el ex secretario general de Gobierno, Raymundo Romero Maldonado está procesado por ese caso que enfrenta en libertad condicional. César Duarte y Salvador Cienfuegos están presos en Estados Unidos, el primero con orden de extradición a México.

El 18 de octubre de 2013, el general Cienfuegos anunció que la construcción de una nueva base militar en el municipio de Guachochi, para combatir a criminales que operan en la Sierra Tarahumara. Llegarían más efectivos a la región, a la capital y a Ciudad Juárez. La situación no ha cambiado, controla aún el crimen organizado aquella región.

Cienfuegos anunció la construcción del cuartel que estaría a cargo del gobierno estatal, que además donaría un predio de 20 hectáreas a la Zona Militar 42 con sede en Parral, para invertir 280 millones de pesos, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, confirmó el extitular de esta dependencia, Eduardo Esperón González, quien hoy enfrenta dos procesos penales por diferentes cargos.

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En diciembre de 2013, Duarte anunció que la Sedena instalaría la 11a Zona Militar regional en Chihuahua y estaría a cargo además, de Durango y Coahuila, para fortalecer su estrategia contra el crimen organizado, principalmente en el Triángulo Dorado.

Raymundo Romero dijo aquella ocasión, que habría constante comunicación entre Sinaloa y Durango, por la zona serrana que los une, que es la que ha dificultado el combate contra los grupos delictivos: “Se está trabajando para que los jefes militares de Sinaloa, Durango y Chihuahua, se pasen información, eso antes no había. Participará la Policía Federal, Policía Ministerial, la PGR, Cisen, la Policía Estatal única, esa es la mesa de seguridad”.

Los exfuncionarios se empeñaron en minimizar la violencia. En esa ocasión, Romero dijo que en el estado había violencia como hay desde Alaska hasta la Tierra de Fuego, pero ni Chihuahua ni Juárez eran vistas ya, como las ciudades más violentas.

Casi tres años después, el 28 de abril de 2016, en Guachochi ocurrió una masacre que incrementó el nivel de presión contra las autoridades por la violencia que vivía y vive la Tarahumara. Asesinaron a Elsar Palma Payán, Héctor Fabián Payán Contreras, Gerónimo Alonso González y Edgar Josué Payán Olivas. La familia y toda la población salió a marchar de blanco, con pancartas que exigían justicia y la tranquilidad para la región.

El 26 de mayo, César Duarte llegó a Guachochi con autoridades militares de la región para inaugurar el cuartel. Unos 600 militares desfilaron por las calles de Guachochi y las autoridades prometieron a la población la recuperación de la paz. Ahí permanecería ese número de militares.

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*Foto de portada: Archivo | Raíchali

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