Lado B
Split,  ¿Lo último bueno de Shyamalan?
Luego del excelente thriller de ciencia ficción, Unbreakable, junto a Bruce Willis y Samuel L. Jackson en el 2000, Shyamalan regresa con Split
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
26 de febrero, 2017
Comparte
Héctor Jesús Cristino Luca

[dropcap]O[/dropcap]h, Shyamalan…  Shyamalan. El hombre que fue considerado alguna vez el nuevo Steven Spielberg. El hombre que, como George Lucas, lo tuvo todo y lentamente lo fue perdiendo, vuelve -por enésima vez- a salvar su reputación de ése profundo agujero en el que la crítica lo sepultó. Muchos se preguntaban, curiosos, extrañados: ¿qué pasó con el gran Shyamalan que nos trajo alguna vez The Sixth Sense, la cinta sorpresa que logró hasta una nominación a Mejor Película en su momento? ¿Qué pasó con esa maestría, con los finales inesperados y el amor pasional por las historias de horror? ¿Qué pasó, qué pasó?

Luego del excelente thriller de ciencia ficción, Unbreakable, junto a Bruce Willis y Samuel L. Jackson en el 2000.

Y del fantástico pero siempre cardiaco Sings protagonizado por Mel Gibson y Joaquin Pheonix en el 2002, según la crítica, comenzó su descenso como cineasta, haciendo filmes cada vez más malos y predecibles.

Con The Village en el 2004, por ejemplo, se decía que Shyamalan se había encasillado con la fórmula Vuelta de tuerca, haciendo de sus argumentos un tanto rebuscados y sinsentido. De ahí la siempre aburrida Lady Water en el 2006, la forzada The Happening en el 2008 y el sinfín de bodrios que no vale la pena ni recordar.

O más bien… ¿es que acaso alguien las recuerda? The Last Airbender, por ejemplo, una de esas grandes decepciones que frustraron a los fanáticos de la serie animada. After Earth con Will Smith, y claro, Jaden Smith, un desaprovechado film de ciencia ficción que pudo haber sido una gran película sabiendo usar sus conceptos. En fin. No fue hasta el 2015 que Shyamalan, convencido quizás en que su verdadero talento radicaba en las historias de horror, decidió regresar a las viejas andadas con The Visit. Un Found Footage de horror empapado con fantasía y cuentos de hadas que aunque medianamente gustó, la crítica aún seguía desconfiando de él.

¿Qué faltaba entonces para retomar el camino? Una oportunidad más, sin duda. Y es que luego de esa pequeña aprobación que tuvo con The Visit -repito, pequeña pero significativa aprobación- Shyamalan volvió a intentarlo. Esta sería, por fin, la prueba definitiva de su futuro como cineasta. Y es así como en 2017 nos llega Split. Un thriller psicológico que intenta introducirnos en la caótica vida de un maniático con personalidad múltiple que secuestra a tres chicas. Cuando se anunció la noticia, los fanáticos se mostraron a la expectativa, porque quizá sería la película que salvaría a Shyamalan, volviendo a verlo como en sus épocas doradas.

Entonces, la pregunta es: ¿Split, la película psicológica, la ya mil veces nombrada y reseñada por la crítica Split, es lo último bueno -realmente lo último bueno- de nuestro maestro de la vuelta de tuerca?

Sí, lo es, pero vayamos despacio. Por ahora sepamos que nos encontramos frente una película que puede defenderse por sí sola. Una película que pese a tener el nombre de Shyamalan en la portada, hará que olvides los enormes bajones de su carrera. No más Lady Water, ni After Earth. Split es un producto que destaca por sobre todos estos fracasos, es cierto, pero que permanece debajo de sus primeros grandes éxitos. No por eso mediocre ni mucho menos. Si The Visit fue apenas un peldaño para volver a la cima, Split, en cambio, significan tres peldaños más arriba que lo acercan con seguridad. Tres que lo encaminan a recibir el título que lamentablemente perdió.

Sin embargo, no todo en la película es un acierto. Aunque la idea es atractiva, el desarrollo no logra el clímax como en otros de sus filmes. Cuando parece que la cinta va arrancar, y se permitirá conocer de la ferocidad y la profundidad de sus personajes, no lo logra. Se queda en el camino. Los escenarios reducidos, por su parte, tampoco son de gran ayuda, cuando este elemento, paradójicamente, es un gran acierto en otros filmes de horror psicológico. Aquí, aunque a veces tiene en claro la función del encierro, hacen que la trama se vuelva más tediosa que tensa. Más lenta que fluida. De hecho funciona sólo al inicio y al final, pero en medio, sin duda, hay muchas complicaciones.

Tomada de wikimedia

En el caso de los personajes no ocurre lo mismo. La historia tanto de Casey Cook -que interpreta la mismísima Anya Taylor-Joy- como de nuestro antagonista, Kevin -nadie menos que James McAvoy- son esencialmente buenos. Convergen como en una especie de dualidad que al término de la película parecieran uno solo. Por un lado la inocencia perturbada de una jovencita cuya historia resulta aún más retorcida que la del propio villano, y por el otro, la historia de nuestro villano precisamente, que se tiñe de inocencia en ocasiones. De ternura y de tragedia pero que siempre te recuerda por qué debes de temerle. Excelente manejo de personajes.

Taylor Joy, de hecho, se vuelve lenta pero segura como una de las Screem Queen más destacadas en la actualidad. Habrá que verla luego del éxito en The Witch y de la infravalorada Morgan que vimos el año pasado. Ahora, y con Split abre el camino para instalarse como una de las Damas del Grito más recordadas. Pero quien se lleva las palmas, y en esto no hay discusión, es McAvoy -que ya habremos visto anteriormente en Filth– porque es sin dudarlo, el personaje -o personajes – más importante de la película. El manejo de un papel como éste requería maestría y dedicación. Una maestría y dedicación que se nota a leguas. Aplaudo sin duda la interpretación, que es para quedar en la historia.

Aún más interesante es el manejo de “realidad-fantasía”, que aunque en ocasiones choca de un lado a otro sin previo aviso, es tratado de una forma funcional dentro de su universo. De ahí que el film no sea un simple thriller psicológico ni mucho menos una llana película de terror. Es una dualidad que a su manera funciona, y es de destacar.

La esencia de Split -como ya han comentado algunos críticos- resulta cercana a The Sixth Sense en cuanto a suspenso, es cierto, pero el verdadero sabor de su argumento, ése algo que nos parece interesante y llamativo, proviene del fantástico Unbreakable. Así es, el mismo Unbreakable que protagonizó alguna vez Bruce Willis en el 2000. Shyamalan lo ha dicho, el retorcido personaje que nos presenta en Split fue en un principio el villano de aquel  gran clásico de inicios de siglo, y no Samuel L. Jackson como originalmente vimos. Todo se debió a un problema de argumento por lo que decidió reemplazar al personaje de Kevin por el de Mr. Glass.

Tomada de denofgeek.com

Para los que no recuerden aquel excelente thriller, que sin duda alguna recomiendo bastante, nos narraba cómo David Dunn -Bruce Willis- un guardia de seguridad sin interés de la vida, sufre un accidente ferroviario del que curiosamente, sale ileso. Tras este incidente se da cuenta que sus huesos son irrompibles, y que él, de alguna desconocida manera, es una especie de hombre indestructible. Esto llamará la atención de un hombre que sufre la enfermedad de “huesos de cristal”, un arduo fanático de los cómics. Elijah -Samuel L. Jackson- ha pasado toda su trágica vida buscando su contraparte para que éste pudiera protegerle del mundo.

En pocas palabras, un equilibrio en nuestro universo, definido en ocasiones como de “bien y mal” pero manejado a través de la visión de los cómics. Porque sí, Unbreakable es un claro homenaje al superhéroe de cómic.

Y he aquí uno de los puntos más interesantes de Split. ¡SPOILER ALERT! El final inesperado con el que cierra su más reciente película, de alguna u otra forma, conecta con el film de Unbreakable. Como si ambas ocurriesen en un mismo universo. Esa la razón por la cual vemos a Bruce Willis interpretando a nada menos que David Dunn. Y es que según el mismo Shyamalan, es probable que se fime una película en el futuro donde ambos personajes se encuentren. Y no sólo eso, sino que también se enfrenten.

El personaje de David Dunn, siguiendo la cosmogonía de los cómics, es una especie de superhéroe que busca la justicia. El personaje de Kevin, en cambio, es un villano. Y en esta época donde las películas de héroes con capa están acaparando las pantallas, no cabe duda que funcionaría. De ser posible ésta película, que no sería secuela directa ni de Unbreakable o de Split, sino una especie de “tercera parte”, estaríamos hablando de un resurgimiento asombroso. Shyamalan de alguna forma, tiene un as bajo la manga, y aprovechar este universo que ya hace casi quince años se configuró, probablemente vuelva a la cima como pocos han vuelto.

Entonces, ¿lo último bueno de Shyamalan? Podríamos otorgarle ése título, ¿por qué no? Split es un experimento que ha resultado. No el mejor de su carrera pero sí el más destacable en los últimos años, porque vaya que tiene altibajos. Uno de ellos, quisiera añadir, fue el hecho de haber desaprovechado a un personaje tan interesante como La Bestia. Sin embargo, muy pero muy sin embargo, y haciendo caso a las palabras del director, quizás aún falte mucho por conocer a estos personajes en futuras entregas, y eso no sólo traería de vuelta a Shyamalan al juego sino también a nuevos e interesantes conceptos que otorgar a la temática de los superhéroes. ¿Qué más podemos pedir?

Sinopsis:

La película sigue la historia de Kevin, un hombre que ha desarrollado 23 personalidades, todas ellas debidamente catalogadas por su terapeuta, una de estas personalidades lo obliga a secuestrar y retener a 3 jovencitas que tendrán que luchar para sobrevivir. Kevin tendrá que enfrentarse a la más terrible de sus personalidades, conocida como “The Beast”, la cual esta por materializarse y convertirse en real.

Comparte
Autor Lado B
Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com
Suscripcion