Natalí Hernández
Puebla, 5 de octubre. Queridas mujeres, hoy decido escribirles desde un corazón feminista que se agita ante tantas vejaciones, hoy que nos golpea otro feminicidio y que nos acusan de ser las culpables de nuestros propios asesinatos. Hoy que dicen que la violencia de la que somos objeto “no es para tanto”, hoy que nos niegan un aborto y que nos llaman feminazis por indignarnos ante terribles actos que vulneran la dignidad de tantas mujeres. Hoy que nos niegan el derecho a la vida.
Deben saber que las feministas hemos estado aquí desde hace tiempo, ocupando diversos espacios de lucha, escribiendo, haciendo ciencia y teoría, acumulando evidencia, transformando leyes y sobre todo juntando a más mujeres con la finalidad de vivir más dignamente. Las feministas hemos nombrado la violencia, la desigualdad de género, los roles y estereotipos tradicionales que, por ejemplo, nos mantenían sin derecho a la educación o sin la posibilidad de elegir libremente sobre nuestra vida. Las feministas también nombramos el feminicidio, la desigualdad salarial, hemos documentado la discriminación que vivimos en distintos espacios y sobre todo hemos invertido muchos esfuerzos para transformar esta sociedad, en una más justa y equitativa. Como se imaginarán, algunas cosas han salido muy bien, otras no tanto, pero que no les quede duda, lo hemos hecho con la convicción de estar ahí para todas las mujeres, incluyendo a las que desconocen del feminismo.
No dudes en buscar una alianza feminista cuando estés siendo víctima de violencia, cuando quieras denunciar a tu agresor, cuando tengas miedo, cuando consideres que corre riesgo tu vida, cuando no sepas a quién contarle que amas a otra mujer, cuando quieras abortar, cuando quieras denunciar a tu profesor o jefe acosador, cuando quieras compartir lo que te angustia, cuando necesites información sobre tu salud sexual y reproductiva, cuando quieras hablar de tu libertad sexual, cuando quieras sentirte acompañada. No necesitas rogar a un hombre que te escuche, mucho menos sentirte sola.
¡Es en serio! Nosotras estamos en todas partes, puedes sólo iniciar una búsqueda en internet, en tu comunidad o en tu ciudad y encontrarás que somos varias por ahí. ¡Acérquense!, quizás no tengamos todas las respuestas pero podemos acompañarnos en la búsqueda.
En tiempos en los que el feminicidio y la violación a nuestros derechos son la forma sistemática para rechazar la vida de todas, necesitamos ser una gran red de mujeres comprendiendo a otras mujeres, una que nos fortalezca, una que nos permita estar vivas. No podemos esperar más, hoy necesitamos el feminismo para no morir.