Banco Mundial no toma en cuenta los riesgos en materia de derechos humanos que afectan a las personas a quienes pretende ayudar, señaló Human Rights Watch en un informe difundido el pasado 22 de julio. El banco carece de controles adecuados para prevenir que se financien violaciones de derechos humanos. El 23 de julio de 2013, la Junta del Banco se reunirá en Washington en el marco de su revisión de políticas, y este evento podría ser una ocasión para subsanar esa falencia.

Un interno en un centro de detención de drogas dirigido por el gobierno de Vietnam. Las personas son privadas de su libertad durante años en los centros de detención de drogas de Vietnam, obligados a trabajar por poca o ninguna paga, y sufren tortura y violencia física. El Banco Mundial financió diversos servicios relacionados con el VIH en centros de detención para drogodependientes vietnamitas a través de un proyecto que concluyó en 2012.
Foto tomada de hrw.org/
El informe de 59 páginas, “Desarrollo sin abusos: Cómo el Banco Mundial debería prevenir violaciones de derechos humanos (Abuse-Free Development: How the World Bank Should Safeguard Against Human Rights Violations), se elaboró a partir de investigaciones efectuadas por Human Rights Watch en todo el mundo y documenta los daños causados a algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo como resultado de programas financiados por el banco. Human Rights Watch apela al estudio de tres casos, uno de ellos en Vietnam y dos en Etiopía, para mostrar que el banco no reconoció los riesgos para los derechos humanos que suponían los programas que financiaba ni tampoco adoptó medidas concretas para mitigar estos problemas.
“El Banco Mundial destina miles de millones de dólares cada año a financiar iniciativas de desarrollo en todo el mundo”, observó Jessica Evans, defensora sénior dedicada a instituciones financieras internacionales en Human Rights Watch. “Pero no debería continuar quebrantando sus propias iniciativas, y para ello debe asegurarse de no contribuir a que se cometan violaciones de derechos humanos”.
Los objetivos adoptados recientemente por el Banco Mundial destinados a erradicar la pobreza extrema y fomentar la prosperidad común están intrínsicamente asociados con el derecho de todas las personas a un nivel de vida digno, que incluya vivienda, agua y alimentos adecuados, observó Human Rights Watch. No obstante, el banco no podrá alcanzar verdaderamente estos objetivos en contextos complejos si no se asegura que se respeten los derechos de las personas a las que debería estar beneficiando.
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