Lado B
Alumna de la Ibero DF propone nanoimplantes cerebrales contra el Parkinson
 
Por Lado B @ladobemx
22 de julio, 2013
Comparte

Ya ha logrado una recuperación entre 90 y 100% en ratas a las que se indujo farmacológicamente la enfermedad. Su investigación la realiza en el Laboratorio de Neurociencias del Departamento de Psicología de la Ibero y la Facultad de Medicina de la UNAM

Prensa Ibero DF

Patricia Vergara, estudiante del Doctorado en Investigación Psicológica de la Universidad Iberoamericana, tratará de curar el mal de Parkinson a través de la colocación en el cerebro de nanoimplantes con dopamina.

La primera fase de la investigación Nanoimplantes para tratar el mal de Parkinson consistió en obtener unas nanopartículas con base en dióxido de titania para poder estabilizar a largo plazo y dentro de los implantes a la dopamina, un neurotransmisor que regula diversas funciones cerebrales, entre otras las motoras.

Una vez estabilizada la dopamina, se indujo farmacológicamente el Parkinson en ratas para afectar sus funciones motoras, como coordinación, fuerza y velocidad, y posteriormente se les insertaron los nanoimplantes en sus cerebros, como parte del tratamiento contra esa enfermedad.

ParkinsonEl doctor Óscar Galicia Castillo, jefe de Procesos Básicos del Laboratorio de Neurociencias del Departamento de Psicología de la Ibero y tutor de Vergara, dijo que tan pronto despertaron de la cirugía para la colocación de los nanoimplantes los roedores comenzaron a recuperar sus funciones dañadas por el Parkinson, y de hecho lograron una mejora en su conducta motora entre 90 y ciento por ciento.

El éxito con las ratas hizo decidir a Vergara y Galicia continuar una segunda fase de la investigación en primates, posiblemente macacos o monos de cola verde, para inducirles el Parkinson y luego insertarles también los nanoimplantes.

La idea es que al igual que con las ratas las nanopartículas permanezcan en el cerebro de los monos, pues el dióxido de titania es una sustancia que al ser hipoalergénica no produce una respuesta inflamatoria, ni una respuesta inmunológica importante en el cerebro, lo que le permite ser inadvertida por el organismo y operar de manera funcional.

Pero antes de comenzar la experimentación con simios se deberán ajustar algunas variables importantes de la fase en ratas, como la cantidad de dopamina y de implantes que será necesario utilizar.

Con base en los primeros resultados obtenidos en ratas, Galicia considera que la investigación también podría tener éxito en el estudio con los primates, lo que les daría una mayor aproximación al cerebro humano.

Sin embargo, aclaró que todavía queda un trecho largo para dar el salto a seres humanos, pues primero hay que observar cómo se comporta el implante en el cerebro de los monos, y si la dosis es suficiente para mantener saludable a un simio, un mamífero de gran tamaño.

Aunque el proyecto Nanoimplantes para tratar el mal de Parkinson se encuentra en una fase intermedia, Galicia confía en que “la esperanza de poder ofrecer alguna alternativa para esa enfermedad nos lleve a poder asociarnos con instituciones de salud pública que estén interesadas en nuestra investigación”.

La fase experimental con personas implicaría generar un protocolo de operación en un hospital con servicio de neurología y de cirugía neurológica, que cuente con pacientes que participen como voluntarios en el tratamiento con los nanoimplantes.

Finalmente, Galicia destacó que esta investigación cuenta con la colaboración de la Facultad de Medicina de la UNAM, de donde Vergara egresó como médico cirujano, y del IPN, institución que ayudó en el desarrollo de los nanoimplantes.

Comparte
Autor Lado B
Lado B
Información, noticias, investigación y profundidad, acá no somos columnistas, somos periodistas. Contamos la otra parte de la historia. Contáctanos : [email protected]
Suscripcion