Adazahira Chávez | Desinformémonos
San Luis Acatlán, Guerrero. En el territorio de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-Policía Comunitaria) no hay lugar a dudas: “Rechazamos total y absolutamente el decreto del gobernador que pretende reglamentar la Policía Comunitaria”, declaró a nombre del sistema autónomo de justicia Eliseo, comandante de la Costa Chica, mientras decenas de me’pha, ñu savi, tlapanecos, afros y mestizos escuchaban con atención las intervenciones del encuentro en defensa de la justicia autónoma.
El gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, presentó a principios de febrero un decreto que pretende regular a los grupos de autodefensa ciudadana de diversos orígenes que surgieron en Guerrero en los últimos meses.
Aunque los integrantes de la CRAC señalan que los funcionarios estatales argumentaron que esa ley no afectaría a la Policía Comunitaria, sino a los otros grupos, “no puede haber una ley para unos sí y otros no”, apunta Gelasio, septuagenario coordinador regional y consejero de la CRAC.
De pasar esa ley, un sistema que tiene 17 años, abarca más de cien comunidades y contempla no sólo las detenciones de presuntos delincuentes, sino la impartición de justicia y reeducación de acuerdo a los usos y costumbres de las comunidades, pasaría a ser auxiliar del Estado y su función se limitaría a entregar a los aprehendidos a los Ministerios Públicos.
Los comunitarios señalan que precisamente uno de los problemas que dio origen a su cuerpo de seguridad fue la ineficiencia y la corrupción del aparato gubernamental responsable de la seguridad y la justicia. Ante el riesgo del decreto, organizaron un encuentro en defensa de sus sistema de justicia que se realizó el 17 de febrero.
Para Gelasio, que fue fundador de la Policía Comunitaria por el impacto que le causó la violación de una vecina de su pueblo, convertirse en auxiliares del Estado demolería la esencia de la Comunitaria: que la policía obedece al pueblo, y no al gobierno. Además, señala los policías de guardia desde la cocina de la Casa de Justicia de San Luis Acatlán, el recibir un sueldo también rompería el carácter de servicio comunitario del trabajo de policía y autoridad autónoma.
El crecimiento de la CRAC
La Policía Comunitaria, nacida en 1995 y denominada tres años después Coordinadora Regional de Autoridades Indígenas, nació para enfrentar los delitos impunes de abigeato (muchas veces a manos de grandes ganaderos), asalto y violación; éste último fue el que hizo saltar la chispa que encendió a la CRAC.
Después de dos años de trabajo a pie por toda la zona para discutir la manera en que se organizaría, la Policía Comunitaria vio la luz. “Le sufrimos mucho para construir lo que tenemos hoy”, recuerda Gelasio. La eficiencia de las investigaciones, la rectitud de las autoridades y el hecho de que “no se cobra un solo peso para obtener justicia”, señala el consejero Armando, hizo que rápidamente creciera la confianza en el sistema de justicia y que cada vez más comunidades solicitaran incorporarse al sistema.
En 2008 se crearon cuatro casas de justicia porque ya no bastaba la de San Luis Acatlán para atender tanta demanda. “Es bien cansado”, relata entre sonrisas Gelasio. “Hay gente todo el día y ya no quieren ir a poner su denuncia al Ministerio Público”, señala el delgado hombre mientras bebe su café en la cocina de la Casa de Justicia, construida por los reos reeducados en el sistema.
Más de cien comunidades integran el sistema de justicia, y las solicitudes de incorporación no paran. El consejero de la zona de Ayutla, Rufino, informa que en tan solo cuatro meses pasaron de ser 23 asambleas a ser 40, “y hay más que están pidiendo”, precisa el joven mixteco. Justo en el 17 aniversario de la comunitaria, su territorio de influencia creció en más de 70 por ciento.
Aunque no están incorporadas a la CRAC, otras regiones crearon durante 2012 sus policías propias y se hermanaron a este sistema de justicia: Huamuxtitlán, Temazcaltzingo y Olinalá se cuentan entre ellas.
Respecto al conflicto con la Unión de Pueblos y Organizaciones de Guerrero (Upoeg), señalan que si quieren formar sus propias policías está bien, “pero que no anden hablando a nombre de la Comunitaria; si quieren ser parte, tienen que cumplir el reglamento y los usos y costumbres”, indica un policía de la Costa Chica.
Lea el reportaje completo aquí.