
México vive una paradoja, busca alcanzar la paz a partir de la guerra, experimenta una cultura de la violencia y de ruptura de los lazos sociales derivada del gran problema de fondo: la desigualdad, aseveró el investigador del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana ciudad de México, Miguel Rábago Dorbecker, en el Día Mundial de la Paz.

Se calcula que por cada muerto a causa de la violencia en estos últimos cinco años hay tres heridos, muchos de los cuales tienen lesiones de por vida. Foto de Bernandino Hernandez/AP, tomada de periodismohumano.com
El académico subrayó que el Día Mundial de la Paz y otras fechas conmemorativas como el Día de la Mujer, del Trabajo o del Medio Ambiente, por ejemplo, han servido para que los políticos emitan discursos con supuestas acciones para alcanzar objetivos a favor de la igualdad o los derechos humanos, pero sólo se queda en un “ritual vacío”.
La frase “vamos a hacer la guerra para conseguir la paz” es una paradoja, precisó, porque todas las guerras internas o internacionales están justificadas supuestamente para atraer la paz, para proteger a minorías, para democratizar a los países o para alcanzar cierto tipo de estabilidad y eso es falso.
Los políticos hablan de paz, pero gastan y actúan como si se estuvieran en guerra, invierten en construir prisiones que no reinsertan a nadie a la sociedad, en cuarteles militares y en policía fuertemente armada, abundó.
Reiteró que cuando la paz se pretende alcanzar a partir del exterminio de lo que incomoda es autoritarismo, negación de la diferencia y de la libertad humana.
Añadió que México vive en una “falsa paz”, desde que existió el sistema autoritario que ofreció épocas de paz a costa de la guerra sucia, la sanción de expresiones políticas disidentes hasta el asesinato y la desaparición forzada, y ahora con una guerra contra el narcotráfico que ha dejado cerca de 60 mil muertos.
En el Día Mundial de la Paz se debe reinstaurar la memoria colectiva y “no hay que limitarnos a las celebraciones efímeras y vacías, sino realmente hay que replantearnos lo que significa el pacifismo, que sirva como un pretexto para hacer una reflexión individual e ir al encuentro con el otro”, dijo.
Miguel Rábago Dorbecker es experto en la relación entre cultura y política, subjetividad y teoría crítica y política radical. Es profesor del la Maestría en Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana que busca contribuir al movimiento cultural a favor de los derechos humanos y a la especialización de las personas que se dedican a la promoción y defensa de ellos.
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