Efectivamente en una democracia, las mayorías ganan. Sin embargo, no es comprensible que sin una discusión seria, el Senado apruebe la designación de Felipe Laveaga como nuevo delegado del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI). Con base en un acuerdo de la Junta de Coordinación Política, el Senado ya no discutió el asunto.
Es importante señalar que la causa del rechazo tiene un sustento inobjetable: la falta de una trayectoria destacada en actividades que hubiesen estado relacionadas con la transparencia.
La opinión de la AMEDI (Asociación Mexicana de Derecho a la información), es que este nombramiento “pone en riesgo la credibilidad de esta importante institución”. En el mismo tenor, Miguel Pulido, director de FUNDAR, centro de análisis e investigación, en el sentido de que el Senado de la república no fue sensible a la opinión que se expresó por parte de académicos, activistas y asociaciones civiles, quienes afirmaron que Felipe Laveaga, carecía de méritos probados en su desempeño profesional en relación al tema que ahora desarrollará en el IFAI, la transparencia y rendición de cuentas.
Un asunto que desde luego no es menor, ya que la sociedad ha insistido durante años en que el tema de la transparencia es de suma importancia para los ciudadanos. Por lo tanto, es fundamental que la sociedad tenga plena confianza en quiénes son elegidos para desempeñar esos puestos y que no haya retrocesos en lo ganado hasta hoy, por el bien del país.