Después de tomar su declaración, se comprometió a hacer justicia junto a su colega Roger Kobert. Ambos niegan conocer a Carlos Salinas de Gortari y afirman categóricamente que no hay “mano negra” detrás de la demanda contra el ex presidente Ernesto Zedillo, simplemente el legítimo deseo de “hacer el bien, reparar el daño y ofrecer justicia”.
Les resulta “ridículo y tonto” que existan argumentos tan absurdos como afirmar que las víctimas en esta demanda internacional no son realmente víctimas de la masacre de Acteal, porque permanecen bajo el anonimato gracias a las leyes estadounidenses que así lo permiten.
De hecho muestran las declaraciones de sus clientes, las cuales tienen firmas y las respectivas huellas digitales de cada uno de los demandantes de Ernesto Zedillo Ponce de León.
En entrevista, ambos abogados ofrecen copia de los documentos del caso: un expediente voluminoso que incluye pruebas, testimonios, cartas, documentos, artículos y reportajes sobre la guerra de baja intensidad en Chiapas desarrollada por el gobierno de Zedillo Ponce de León y la existencia de grupos paramilitares financiados por el Estado que perpetraron la matanza de Acteal. La acción civil exige a Zedillo reparar el daño a las víctimas con 50 millones de dólares.
“Este es un caso en donde nuestros 10 clientes piden justicia frente a un tribunal estadounidense. Piden dos cosas: daños y una declaración del tribunal sobre los derechos y las obligaciones de las partes. Piden que la Corte Federal de Connecticut, Estados Unidos, declare a Ernesto Zedillo como responsable por la matanza de Acteal. Y tenemos la certeza de ganar este caso”, comentan.
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