En una conversación con El País, a pocos días después de su lapsus en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, cuando no supo responder qué tres obras o tres autores le habían influido más, lo que le supuso un aluvión de críticas. Pero Peña Nieto las encaja con naturalidad y parece consciente de sus limitaciones, tal vez uno de sus puntos fuertes. Sus críticos han apuntado que no sabe actuar en situaciones fuera de guion. Este diario le preguntó por algunos precios de productos básicos, algunos los supo, otros no, pero suspendió al preguntársele por el monto del salario mínimo, que él tasa en 900 pesos al mes, cuando para 2011 ronda los 1.740.
La gran esperanza blanca del PRI para volver al poder después de 12 años asegura que el viejo partido ha cambiado, que “ha aprendido de sus errores”, y que si gobierna jamás pactará con los carteles del narcotráfico.
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