Raquel Castro
Aries: Adán es amado por Eva gradualmente. Al principio le parece un extraño, un reptil, una zanahoria
Tauro: El otro mundo no es un lugar solitario.
Géminis: Amador, ante tanta pérdida, se hunde en el delirio.
Cáncer: La tragedia se ha perdido.
Leo: Hay máscaras de aves, de simios, de serpientes, de delfines, de hombres, de mujeres, de embriones y de gatos.
Virgo: Con todo, el amor y la poesía existen.
Libra: Se unen el silencio, la paz y el sosiego, como en “La mariposa y la llama”.
Escorpión: Las vocaciones nacen cuando el hombre primitivo deja de bastarse a sí mismo y empieza a ser necesario y útil a sus semejantes.
Sagitario: Queda el fantasma inquieto de la niña, que todavía busca a su madre.
Capricornio: Sin embargo, la virtud esencial de su novela es el irrealismo y la transformación de material supersticioso en artístico.
Acuario: La unión de un viejo y una niña es el motivo de la novela.
Piscis: El muñeco es maltratado por su aspecto y se vuelve cruel.